martes, 8 de abril de 2014

Soy la orilla de un vaso que corta.

Me sentía mejor
cuando todo estaba en desorden.
Me llevara algunos meses
volver a la normalidad:
Ni siquiera encuentro una cucaracha
con quién conversar.

He perdido el ritmo.
No puedo dormir.
No puedo comer.

Me han robado mi suciedad.

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